domingo, 5 de abril de 2009

Millonarios negocios turbios con jugosas ganancias...


¿Se puede hablar de corrupción?
Uno no necesita estar muy informado para saber que el Gobierno Aprista se está volviéndose indistinguibles en muchas áreas. Lo que no es tan bien conocido es por qué sucede esto.
Simplemente hay demasiadas historias de corrupción, robo, apropiación de tierras y otras perfidias como para suponer que son todas partes de una serie de incidentes aislados. De hecho, lejos de ser capaz de combatir la corrupción, el Partido Aprista Peruano depende mucho de su imagen de ser un fracaso el no poder combatirla, y en especial corren el peligro de ser sepultados de por vida en el campo político.

¿La historia enseña a confiar o desconfiar de nuestra gente?
Comenzaremos con el caso Elliot Associates LP compró en cuatro operaciones entre el 31 de enero y el primero de marzo de 1996, un monto total nominal de US$ 20,7 millones que correspondía a US$ 7 millones por deuda del Banco de la Nación y a US$ 13,7 millones por deuda del Banco Popular. Por el total de toda esta deuda Elliot terminó pagando sólo US$ 11 millones de dólares. Esta venta fue realizada por el Swiss Bank quien entre octubre y diciembre de 1994 se había hecho con estos papeles de deuda del Perú, que fueron comprados a Lehman Comercial Paper y Socimer, quienes eran los acreedores iníciales.
En todo caso, el Perú terminó perdiendo mucho dinero en esta operación, ilegalmente concedida gracias a la anuencia del Swiss Bank, quien para la fecha tenía un contrato con el Perú por el cual nuestro país tenía la preferencia de compra de papeles de deuda que estaban en posesión de ese banco, quien además había usado información privilegiada para la compra de los papeles de deuda del Banco Popular. Además el Swiss Bank estuvo vinculado en otra operación de dudosa legitimidad, como representante del Perú en junio de 1996, en la compra de los papeles de la deuda con Rusia. Fue nuestro representante a pesar de que para esta época ya habían comenzado los litigios con Elliot, increíblemente.
En principio Elliot pedía el pago de 62 millones y además, porque el juez había ordenado pagar US$ 57’466,592.85 más gastos legales.

La compra de la deuda Rusa,
que no fue realizada mediante los canales oficiales entre ambos gobiernos, sino mediante el Swiss Bank y Jorge Peschiera Cassinelli, negociador oficial de la deuda con la banca privada, e implicó la compra de un monto nominal de 1000 millones de dólares en deuda, con el pago de 130 millones en efectivo, compra que se hizo a través del Swiss Bank, quien por esta operación recibió el pago de 2.25 millones de dólares. Esta operación indispuso al gobierno Ruso frente al Perú, lo que impidió posteriormente al Perú la compra de armas, pertrechos y repuestos rusos para los aviones comprados a Bielorrusia. El costo para el Perú fue de 1 800 millones de dólares que se gastó en adquisiciones militares inservibles.

Otra responsabilidad importante en el caso Elliot la tiene Jaime Pinto Tabini, funcionario del MEF, encargado de controlar las operaciones realizadas por el Swiss Bank; quien sospechosamente, el 30 de setiembre se retira del MEF para dos años después brindarle asesoría legal a Elliot Associates LP, en su juicio contra el Perú. Al parecer, esta extraña relación data desde 1996. Esto constituye un acto de corrupción totalmente tangible, por cuanto el señor Pinto manejaba información confidencial del Estado Peruano durante su estadía en el MEF. Sorprendentemente, Jaime Pinto fue nombrado por el MEF en marzo del 2001 como representante del Perú ante el BID.[1]

¿Se puede sacar provecho?

La respuesta parece obvia. Y preocupa además porque si el Estado no paga a los agricultores expropiados, luego sí paga a grandes compañías, que se benefician con este incumplimiento. Existe, por ejemplo, el Fondo Gramercy, que es un fondo de inversión cuyo negocio es comprar deuda de difícil cobro a montos irrisorios. Luego, exige mediante acciones judiciales el íntegro de la misma. ¿Cómo obliga a pagar? Embargando los depósitos del Estado en el exterior. Con ello, ¿no es preferible que el Estado pague a los expropiados, en vez de que lo haga a grandes compañías, que lo obligan a pagar fuera? Parece que el Estado aún no entiende que es importante y hasta rentable desterrar la “cultura del perro muerto”.

Señores congresistas: ¿Vale la pena discutir con el Ministro Carranza qué política de deuda interna nos conviene como Nación, claro, mientras él puede estar pensando en cuál le conviene para los bolsillos de algunos inversionistas extranjeros o Nacionales conocidos?

[1] Toda la información referida al caso Elliot es casi un resumen del informe de Ismael Muñoz, Caso Elliot contra el Perú, presentado en el Seminario Internacional: “La Deuda Externa y su impacto en los Derechos Humanos” marzo 2004.

Opinión de la congresista Fabiola Morales, los bonos de la reforma agraria...


El Estado peruano se ha convertido, a nivel interno, en un mal pagador. Es frecuente que a los Congresistas nos lleguen pedidos de diferentes sectores de la ciudadanía, solicitando nuestra intervención para que el Estado, a través del Ejecutivo, honre alguna deuda.

Continúan las gestiones para lograr que a los profesores contratados (más de 500 en Piura), el Estado les pague; los Policías exigieron también se les pague el fruto de los convenios del Ministerio del Interior con los municipios. Para lograr su pago recurrieron a nuestro despacho y fruto de arduas gestiones logramos conseguir que el Ministerio del Interior desembolse el dinero. Los jubilados, con esperanza, piden que la ONP reconozca sus años de aportación y su pensión de jubilación y diariamente atendemos y gestionamos estos casos. Con los pensionistas de agricultura libramos una larga batalla hasta conseguir que se presupueste parte del dinero que se les adeudaba …

A esta lista se suman los expropiados de la reforma agraria que implantó en 1970 el presidente Juan Velasco Alvarado. A través de la ley Nº 17716, Velasco despojó de sus tierras a miles de agricultores, a cambio de bonos que hasta ahora -el propio Estado que se los dio- no quiere honrar.

El monto de la deuda asciende a 4 mil millones de dólares (en valor constante). Esta falta ha sido reconocida, incluso, por el propio Tribunal Constitucional que en mayo de 2001, obligó al Estado a pagar la deuda producto de la expropiación y declaró que se atentó contra la propiedad porque en la práctica se procedió a confiscar las tierras.

A raíz de este fallo, en julio del mismo año, el Ministerio de Economía y Finanzas conformó una comisión, de tal forma que se cumpla con lo dispuesto por el Tribunal Constitucional. Sin embargo, esta comisión no tuvo resultado alguno.

En el 2006, un grupo de expropiados presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia contra el Estado peruano para obligarlo a pagar. Fruto de ello, en mayo del año pasado, el Estado fue notificado para que cumpla con esta obligación. No obstante, en noviembre el MEF presentó un informe, a dicha instancia, negando la existencia de la deuda y unos días después salió el entonces ministro de Economía, Luis Valdivieso, a reconocer públicamente la existencia de la misma. La pregunta entonces es ¿El Estado falta a la verdad?

La respuesta parece obvia. Y preocupa además porque si el Estado no paga a los agricultores expropiados, luego sí paga a grandes compañías, que se benefician con este incumplimiento. Existe, por ejemplo, el Fondo Gramercy, que es un fondo de inversión cuyo negocio es comprar deuda de difícil cobro a montos irrisorios. Luego, exige mediante acciones judiciales el íntegro de la misma. ¿Cómo obliga a pagar? Embargando los depósitos del Estado en el exterior. Con ello, ¿no es preferible que el Estado pague a los expropiados, en vez de que lo haga a grandes compañías, que lo obligan a pagar fuera? Parece que el Estado aún no entiende que es importante y hasta rentable desterrar la “cultura del perro muerto”.

jueves, 2 de abril de 2009

Precisión en los hechos... Señor Ministro de Economía, el mundo observa que hace el Perú con la deuda interna.


Hasta ahora no se ha entendido claramente cual es la gravedad del desacato del fallo del TC. pero lo voy a explicar con ejemplos, mencionó el Doctor Rafael Trujillo.

1.- Supongamos que el señor Alberto Fujimori sea sentenciado en última y definitiva instancia y que tenga que cumplir con ir a prisión... ¿Podría el señor Fujimori decir que no le parece el fallo y no lo piensa cumplir?, porque simplemente no le parece y que pueda salir caminando como que nada paso. LA RESPUESTA EVIDENTE ES NO.

2.- Supongamos que el señor Genaro Delgado Parker es sentenciado en la última y definitiva instancia y le ordenan devolver el canal, ¿El puede decir, no quiero cumplir con el fallo porque no me parece?, evidentemente que no... porque el tema no es opinable, no se puede interpretar, solo se tiene que cumplir. ESE ES EL SIGNFICADO DEL ESTADO DE DERECHO.

Durante todos estos años luego del fallo del tribunal constitucional, cuyo vinculo esta fundamentado en la constitución, el Estado no solo ha desacatado el fallo que ordena cumplir con la obligación del Estado de pagar el justiprecio de la Expropiación, lo mas vergonzoso es que en el poder judicial se han atrevido a decir que no los vincula?, es por eso que la denuncia ante la CIDH esta a punto de poner al Estado contra la pared. Es decir tenemos un Estado dentro de otro...DONDE EL PODER EJECUTIVO TIENE LA FACULTAD DE DECIR QUE QUIERE Y QUE NO QUIERE CUMPLIR.

El fondo del asunto es que ningún ciudadano, o institución puede estar por encima del Estado de Derecho y crear una situación de un estado dentro de otro. ESO NO ES POSIBLE.

Lo que declaró el Ministro Carranza en su momento en el programa de la señorita Jimena de la Quintana, no solo fue un error, si no en realidad fue admitir que el Estado Peruano esta por encima de la Constitución y que abierta y públicamente no la respeta.

Atentamente,
Rafael Trujillo

Los Bonos toman vigencia, un buen precedente para los bonos Agrarios.


¿Que es un bono?: Es un instrumento de deuda que representa el compromiso del emisor de devolver el capital adeudado y pagar los intereses pactados en cierta(s) fecha(s) determinada(s).
La responsabilidad de los hechos tarde o temprano se pagan.

Puerta abierta al “shock” de inversiones...


¿Iniciativa a seguir?
Qué seguridad puede tener un inversionista si analizando la situación del país se encuentra que el propio Estado no cumple con sus compromisos internos ¿cumplirá con los que acuerde con él?. Tenemos que los países que han captado la mayor cantidad de inversiones en los últimos 20 años han sido casualmente los que han cumplido con ese compromiso en primer lugar y después con los demás que se generan de la propia dinámica. Este es el caso de la China, país que inicia su gran transformación cumpliendo con su primera obligación que fue la de pagar su deuda interna que era cuantiosa. Por supuesto que este pago estuvo condicionado a diversos factores que también pueden ser perfectamente realizados en el Perú. El primero de los condicionamientos fue que el total del capital recibido por el acreedor más los intereses devengados fuera invertido en un 100% en China, motivando con ello que de un momento a otro surgiera una inmensa cantidad de inversionistas nacionales que crearon trabajo y distribución de riqueza. En el caso de que el beneficiario del pago de la deuda se encontrara en el extranjero también era acreedor del reconocimiento. Los nacionales que se encontraban viviendo en China aparte de invertir el 100% estaban obligados a reinvertir el 80% durante 30 años. Los que se encontraban en el extranjero debían reinvertir el 60% quedándoles un 40% que lo podían retirar del país. Esta disposición no sólo fue una fuente muy importante para el lanzamiento del crecimiento chino sino que particularmente brindo seguridad a los inversionistas. En la actualidad es uno de los países que mayores inversiones reciben, no sólo extranjeras sino nacionales. ¿Por qué el Perú no puede hacer lo mismo? ¡Paguemos la deuda interna que es agraria y generaremos un “shock” de inversiones!.

martes, 31 de marzo de 2009

Expropiados de la Reforma Agraria buscan inclusión y democratización en el Perú...


Todos los señores acreedores Agrarios que deseen asistir el día miércoles 15 de Abril a las 3.00 pm. al Congreso de la República a apoyar con su presencia a efectos de que el estado Peruano honre con el pago, además es una oportunidad de realización y satisfacción personal de que EL MINISTRO DE ECONOMIA solucione los problemas internos del Perú.
Favor de comunicarse con la comisión Agraria para la entrega del pase con: la señorita Edith 311-77-60 o el señor asesor Miguel Burnstein 311-74-18 para coordinar su asistencia.

Que tal billetón, seguro que el señor Ministro de Economía incluirá en el presupuesto del 2010 a los Expropiados de la Reforma Agraria...


AL TORO POR LAS ASTAS
No todos los bonos son iguales.

AREQUIPA | El miércoles pasado el Perú salió a los mercados internacionales a colocar 1,000 millones de dólares en una exitosa operación donde hubo interesados por el papel peruano llegando a solicitar 5 veces más de lo que finalmente ofertamos. Esta es la mayor demanda que ha existido para un papel peruano. Es un bono global con vencimiento a diez años, en el 2019 y el cupón del bono fue fijado en 7.125% y su precio ascendió a 99.50%. El dinero producto de esta emisión sería usado para el presupuesto del 2010.

Recuerdo con claridad la primera emisión que se hiciera en el gobierno de Toledo y el gran escándalo que hicieron algunos congresistas que hoy no son parte de la escena política y que, por supuesto, ya no opinan, espero que porque a estas alturas hayan entendido de lo que se trata.

El país sale al mercado internacional para captar fondos, usando su nueva calificación de grado de inversión y entrega de títulos que representan una deuda del gobierno peruano con una tasa y un plazo. Esto quiere decir que los inversionistas toman estos papeles pensando que el Perú es serio en sus compromisos y podrá en el plazo de vencimiento pagar el capital y los intereses. Los inversionistas que toman estos papeles son como cualquier persona que tiene dinero en efectivo y quiere ver dónde le saca un mayor rendimiento con el menor riesgo. Es por ello importantísimo resaltar la cantidad de demandantes que ha habido por el papel emitido por nuestro país. ¿Raro, no? Los peruanos no parecemos confiar tanto en nuestro país como los extranjeros. Si así fuera en vez de guardar nuestros pocos ahorros buscando las mejores tasas bancarias o especulando con distintas acciones deberíamos pedirle al gobierno que emita bonos que pudiéramos tomar los ciudadanos de a pie. Pero, ¿los tomaríamos?, ¿creeríamos los peruanos en este gobierno, sus ministros y en los próximos dos gobiernos? Seguro que no.

Y no deja de tener fundamento esta desconfianza. Las deudas a peruanos aún no se honran, prueba de ellos son las marchas de siempre al MEF y como ejemplo, poco popular pero no por ello menos exigible, los bonos de reforma agraria, que son papeles peruanos que aún no se pagan.