domingo, 5 de abril de 2009

Opinión de la congresista Fabiola Morales, los bonos de la reforma agraria...


El Estado peruano se ha convertido, a nivel interno, en un mal pagador. Es frecuente que a los Congresistas nos lleguen pedidos de diferentes sectores de la ciudadanía, solicitando nuestra intervención para que el Estado, a través del Ejecutivo, honre alguna deuda.

Continúan las gestiones para lograr que a los profesores contratados (más de 500 en Piura), el Estado les pague; los Policías exigieron también se les pague el fruto de los convenios del Ministerio del Interior con los municipios. Para lograr su pago recurrieron a nuestro despacho y fruto de arduas gestiones logramos conseguir que el Ministerio del Interior desembolse el dinero. Los jubilados, con esperanza, piden que la ONP reconozca sus años de aportación y su pensión de jubilación y diariamente atendemos y gestionamos estos casos. Con los pensionistas de agricultura libramos una larga batalla hasta conseguir que se presupueste parte del dinero que se les adeudaba …

A esta lista se suman los expropiados de la reforma agraria que implantó en 1970 el presidente Juan Velasco Alvarado. A través de la ley Nº 17716, Velasco despojó de sus tierras a miles de agricultores, a cambio de bonos que hasta ahora -el propio Estado que se los dio- no quiere honrar.

El monto de la deuda asciende a 4 mil millones de dólares (en valor constante). Esta falta ha sido reconocida, incluso, por el propio Tribunal Constitucional que en mayo de 2001, obligó al Estado a pagar la deuda producto de la expropiación y declaró que se atentó contra la propiedad porque en la práctica se procedió a confiscar las tierras.

A raíz de este fallo, en julio del mismo año, el Ministerio de Economía y Finanzas conformó una comisión, de tal forma que se cumpla con lo dispuesto por el Tribunal Constitucional. Sin embargo, esta comisión no tuvo resultado alguno.

En el 2006, un grupo de expropiados presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una denuncia contra el Estado peruano para obligarlo a pagar. Fruto de ello, en mayo del año pasado, el Estado fue notificado para que cumpla con esta obligación. No obstante, en noviembre el MEF presentó un informe, a dicha instancia, negando la existencia de la deuda y unos días después salió el entonces ministro de Economía, Luis Valdivieso, a reconocer públicamente la existencia de la misma. La pregunta entonces es ¿El Estado falta a la verdad?

La respuesta parece obvia. Y preocupa además porque si el Estado no paga a los agricultores expropiados, luego sí paga a grandes compañías, que se benefician con este incumplimiento. Existe, por ejemplo, el Fondo Gramercy, que es un fondo de inversión cuyo negocio es comprar deuda de difícil cobro a montos irrisorios. Luego, exige mediante acciones judiciales el íntegro de la misma. ¿Cómo obliga a pagar? Embargando los depósitos del Estado en el exterior. Con ello, ¿no es preferible que el Estado pague a los expropiados, en vez de que lo haga a grandes compañías, que lo obligan a pagar fuera? Parece que el Estado aún no entiende que es importante y hasta rentable desterrar la “cultura del perro muerto”.

jueves, 2 de abril de 2009

Precisión en los hechos... Señor Ministro de Economía, el mundo observa que hace el Perú con la deuda interna.


Hasta ahora no se ha entendido claramente cual es la gravedad del desacato del fallo del TC. pero lo voy a explicar con ejemplos, mencionó el Doctor Rafael Trujillo.

1.- Supongamos que el señor Alberto Fujimori sea sentenciado en última y definitiva instancia y que tenga que cumplir con ir a prisión... ¿Podría el señor Fujimori decir que no le parece el fallo y no lo piensa cumplir?, porque simplemente no le parece y que pueda salir caminando como que nada paso. LA RESPUESTA EVIDENTE ES NO.

2.- Supongamos que el señor Genaro Delgado Parker es sentenciado en la última y definitiva instancia y le ordenan devolver el canal, ¿El puede decir, no quiero cumplir con el fallo porque no me parece?, evidentemente que no... porque el tema no es opinable, no se puede interpretar, solo se tiene que cumplir. ESE ES EL SIGNFICADO DEL ESTADO DE DERECHO.

Durante todos estos años luego del fallo del tribunal constitucional, cuyo vinculo esta fundamentado en la constitución, el Estado no solo ha desacatado el fallo que ordena cumplir con la obligación del Estado de pagar el justiprecio de la Expropiación, lo mas vergonzoso es que en el poder judicial se han atrevido a decir que no los vincula?, es por eso que la denuncia ante la CIDH esta a punto de poner al Estado contra la pared. Es decir tenemos un Estado dentro de otro...DONDE EL PODER EJECUTIVO TIENE LA FACULTAD DE DECIR QUE QUIERE Y QUE NO QUIERE CUMPLIR.

El fondo del asunto es que ningún ciudadano, o institución puede estar por encima del Estado de Derecho y crear una situación de un estado dentro de otro. ESO NO ES POSIBLE.

Lo que declaró el Ministro Carranza en su momento en el programa de la señorita Jimena de la Quintana, no solo fue un error, si no en realidad fue admitir que el Estado Peruano esta por encima de la Constitución y que abierta y públicamente no la respeta.

Atentamente,
Rafael Trujillo

Los Bonos toman vigencia, un buen precedente para los bonos Agrarios.


¿Que es un bono?: Es un instrumento de deuda que representa el compromiso del emisor de devolver el capital adeudado y pagar los intereses pactados en cierta(s) fecha(s) determinada(s).
La responsabilidad de los hechos tarde o temprano se pagan.

Puerta abierta al “shock” de inversiones...


¿Iniciativa a seguir?
Qué seguridad puede tener un inversionista si analizando la situación del país se encuentra que el propio Estado no cumple con sus compromisos internos ¿cumplirá con los que acuerde con él?. Tenemos que los países que han captado la mayor cantidad de inversiones en los últimos 20 años han sido casualmente los que han cumplido con ese compromiso en primer lugar y después con los demás que se generan de la propia dinámica. Este es el caso de la China, país que inicia su gran transformación cumpliendo con su primera obligación que fue la de pagar su deuda interna que era cuantiosa. Por supuesto que este pago estuvo condicionado a diversos factores que también pueden ser perfectamente realizados en el Perú. El primero de los condicionamientos fue que el total del capital recibido por el acreedor más los intereses devengados fuera invertido en un 100% en China, motivando con ello que de un momento a otro surgiera una inmensa cantidad de inversionistas nacionales que crearon trabajo y distribución de riqueza. En el caso de que el beneficiario del pago de la deuda se encontrara en el extranjero también era acreedor del reconocimiento. Los nacionales que se encontraban viviendo en China aparte de invertir el 100% estaban obligados a reinvertir el 80% durante 30 años. Los que se encontraban en el extranjero debían reinvertir el 60% quedándoles un 40% que lo podían retirar del país. Esta disposición no sólo fue una fuente muy importante para el lanzamiento del crecimiento chino sino que particularmente brindo seguridad a los inversionistas. En la actualidad es uno de los países que mayores inversiones reciben, no sólo extranjeras sino nacionales. ¿Por qué el Perú no puede hacer lo mismo? ¡Paguemos la deuda interna que es agraria y generaremos un “shock” de inversiones!.

martes, 31 de marzo de 2009

Expropiados de la Reforma Agraria buscan inclusión y democratización en el Perú...


Todos los señores acreedores Agrarios que deseen asistir el día miércoles 15 de Abril a las 3.00 pm. al Congreso de la República a apoyar con su presencia a efectos de que el estado Peruano honre con el pago, además es una oportunidad de realización y satisfacción personal de que EL MINISTRO DE ECONOMIA solucione los problemas internos del Perú.
Favor de comunicarse con la comisión Agraria para la entrega del pase con: la señorita Edith 311-77-60 o el señor asesor Miguel Burnstein 311-74-18 para coordinar su asistencia.

Que tal billetón, seguro que el señor Ministro de Economía incluirá en el presupuesto del 2010 a los Expropiados de la Reforma Agraria...


AL TORO POR LAS ASTAS
No todos los bonos son iguales.

AREQUIPA | El miércoles pasado el Perú salió a los mercados internacionales a colocar 1,000 millones de dólares en una exitosa operación donde hubo interesados por el papel peruano llegando a solicitar 5 veces más de lo que finalmente ofertamos. Esta es la mayor demanda que ha existido para un papel peruano. Es un bono global con vencimiento a diez años, en el 2019 y el cupón del bono fue fijado en 7.125% y su precio ascendió a 99.50%. El dinero producto de esta emisión sería usado para el presupuesto del 2010.

Recuerdo con claridad la primera emisión que se hiciera en el gobierno de Toledo y el gran escándalo que hicieron algunos congresistas que hoy no son parte de la escena política y que, por supuesto, ya no opinan, espero que porque a estas alturas hayan entendido de lo que se trata.

El país sale al mercado internacional para captar fondos, usando su nueva calificación de grado de inversión y entrega de títulos que representan una deuda del gobierno peruano con una tasa y un plazo. Esto quiere decir que los inversionistas toman estos papeles pensando que el Perú es serio en sus compromisos y podrá en el plazo de vencimiento pagar el capital y los intereses. Los inversionistas que toman estos papeles son como cualquier persona que tiene dinero en efectivo y quiere ver dónde le saca un mayor rendimiento con el menor riesgo. Es por ello importantísimo resaltar la cantidad de demandantes que ha habido por el papel emitido por nuestro país. ¿Raro, no? Los peruanos no parecemos confiar tanto en nuestro país como los extranjeros. Si así fuera en vez de guardar nuestros pocos ahorros buscando las mejores tasas bancarias o especulando con distintas acciones deberíamos pedirle al gobierno que emita bonos que pudiéramos tomar los ciudadanos de a pie. Pero, ¿los tomaríamos?, ¿creeríamos los peruanos en este gobierno, sus ministros y en los próximos dos gobiernos? Seguro que no.

Y no deja de tener fundamento esta desconfianza. Las deudas a peruanos aún no se honran, prueba de ellos son las marchas de siempre al MEF y como ejemplo, poco popular pero no por ello menos exigible, los bonos de reforma agraria, que son papeles peruanos que aún no se pagan.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Señor Alan García no se asuste, los problemas se ponen viejos por no atenderlos y crecen económicamente por falta de pago.



La clase política es abusiva con el peruano; sin embargo claudica ante el extranjero. Hablamos de la manera como los políticos maltratan particularmente a la clase media local, a la que mantienen exprimida, y como estos mismos políticos son unos pigmeos con los pantalones empapados frente al amago del foráneo.